Recoge el artículo veinticuatro de la Constitución Española que "todos tienen derecho al Juez ordinario predeterminado por la ley, a la defensa y a la asistencia de letrado". Algo que ratificaría cualquier abogado penalista en Castellón. Pero, ¿puede un letrado rechazar la defensa de un acusado?

En primer lugar, ¿sabes lo que es la objeción de conciencia? Se trata del derecho a desobedecer la ley para evitar actuar en contra de las propias convicciones personales del defensor. Aplicado a este ámbito, un abogado puede rechazar la defensa de su cliente si considera que va en contra de sus principios. No se trata de una concesión caritativa por parte del Estado, sino que es un derecho que pertenece a todos los individuos.

El derecho de objeción de conciencia no puede ejercerse de cualquier forma, ni puede ser el resultado de un capricho personal. Eso lo sabe todo abogado penalista en Castellón. Este derecho debe apoyarse en razones de dignidad humana, libertad ideológica o religiosa; se apoya en valores y no en normas.

Tal y como se recoge en el artículo trece punto tres del Código Deontológico de la abogacía: “el abogado tendrá plena libertad para aceptar o rechazar el asunto en que se solicite su intervención, sin necesidad de justificar su decisión.” Dicho derecho también se plasma en el artículo veintiséis del Estatuto General de la Abogacía Española: “Los abogados tendrán plena libertad de aceptar o rechazar la dirección del asunto, así como de renunciar al mismo en cualquier fase del procedimiento, siempre que no se produzca la indefensión del cliente.”

No obstante, el letrado que se niegue defender a una persona no podrá dejarle en situación de indefensión. Es decir, tendrá que buscar otro abogado que se haga cargo de la defensa su defensa.

Si estás en situación de indefensión o si necesitas contar con un abogado, en Adrián Vidal Abogado estamos para defenderte.