Como abogados de familia en Castellón sabemos de la importancia que tiene la medición en nuestro trabajo. Cuando debe aplicarse la ley a un entorno tan emocional y personal como es un matrimonio, no siempre es fácil ponerse de acuerdo. Esto puede verse claramente en los divorcios. Un proceso de tanta tensión no solo necesita un profesional que sepa manejarse en el mundo legal, sino también una persona con una capacidad empática y comunicativa que le convierta en un buen mediador. De esta manera podrá evitarse llegar a la vía contenciosa.

Cuando un matrimonio decide que quiere comenzar un proceso de divorcio deberán comenzar a buscar abogados de familia en Castellón. Tras la difícil decisión de romper los vínculos matrimoniales, queda un proceso complejo: llegar a un mutuo acuerdo sobre el convenio regulador. En este se expondrá cuál es el pacto al que han llegado los cónyuges sobre la custodia de sus hijos, las pensiones alimenticias, la vivienda de la familia, etc. Si se consigue llegar a un acuerdo sobre este documento, este se le llevará a un juez y tras la burocracia pertinente el matrimonio será disuelto.

Por el contrario, si no se consigue llegar a un acuerdo sobre estos complicados temas, tendrá que seguirse la vía contenciosa. De esta manera, será en un juicio en el que se exponga la situación, siendo el juez quien decida cómo será el convenio regulador tras la ruptura matrimonial. 

Es por ello que Adrián Vidal Abogado pone especial énfasis en el papel de la comunicación y la mediación en los casos de divorcios. La mejor manera de controlar los efectos que tendrá el divorcio sobre la vida de la pareja es llegando a un punto de encuentro entre ambos cónyuges, en vez de dejarlo en manos de la justicia.